Cambiar ventanas antiguas de aluminio sin rotura de puente térmico y vidrio simple por ventanas de PVC con doble acristalamiento reduce el gasto en climatización entre un 25% y un 40% de media, y en casos extremos hasta más. El motivo: una ventana mal aislada deja escapar hasta el 30% del calor de la vivienda. En Mallorca, donde el aire acondicionado tira con fuerza de mayo a octubre, ese ahorro se nota cada verano en la factura de la luz.
Cuando un cliente nos pregunta cuánto va a ahorrar al cambiar las ventanas, la respuesta honesta es «depende de cómo estén las que tienes ahora». No es lo mismo partir de un aluminio de hace 30 años con vidrio simple que de un doble acristalamiento ya decente. Pero hay un patrón claro: cuanto peores son tus ventanas actuales, más espectacular es el salto. Vamos a poner cifras reales y a explicar de dónde sale el ahorro, sin promesas infladas.
¿Cuánto se ahorra realmente con ventanas de PVC?
El ahorro habitual al pasar de ventanas viejas a PVC con doble acristalamiento se sitúa entre el 25% y el 40% del consumo de climatización. La sustitución de marcos de aluminio sin rotura de puente térmico por PVC multicámara con doble acristalamiento rebaja el gasto en calefacción y aire acondicionado de forma muy notable, porque corta de raíz dos fugas: la del marco y la del vidrio.
La horquilla es amplia porque depende de tres cosas: el estado de tus ventanas actuales, la orientación de la vivienda y cómo la climatices. Una casa orientada a poniente en Mallorca, con sol de tarde en pleno agosto, gana muchísimo con un buen vidrio de control solar. Una vivienda a la sombra y bien ventilada nota menos el cambio en verano, pero igual lo agradece en los meses fríos.
¿Por qué se pierde tanta energía por las ventanas?
Se pierde tanta energía por las ventanas porque son el punto más débil del cerramiento de una vivienda. Una ventana mal aislada deja escapar hasta el 30% del calor en invierno y permite una entrada equivalente de calor en verano. El marco de aluminio sin rotura de puente térmico conduce la temperatura del exterior al interior como si fuera un radiador al revés.
A eso se suma el vidrio. Un vidrio simple no aísla prácticamente nada: el calor lo atraviesa casi sin resistencia. Por eso el cambio de ventanas tiene tanto impacto en comparación con otras reformas. Según las guías de eficiencia del IDAE, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, los huecos acristalados son responsables de una parte muy significativa de las pérdidas térmicas de un edificio, y mejorarlos es de las actuaciones más rentables. Las exigencias de aislamiento de estos huecos están recogidas en el documento básico de ahorro de energía del Código Técnico de la Edificación.
¿Cuánto tarda en amortizarse el cambio de ventanas?
El cambio de ventanas suele amortizarse en un plazo de entre 7 y 15 años solo con el ahorro en la factura, y ese plazo se acorta bastante si aprovechas las ayudas fiscales. Es una inversión de largo recorrido, pensada para una vivienda en la que vas a quedarte.
Aquí entra un factor que mucha gente olvida: las ventanas de PVC duran décadas y casi no necesitan mantenimiento, así que el ahorro se acumula año tras año sin gasto añadido. Si además sumas la deducción del IRPF que regula la Agencia Tributaria y las subvenciones, el cálculo cambia mucho. Lo explicamos en detalle en nuestra guía de ayudas y deducciones por cambiar las ventanas en 2026, donde verás que una parte del presupuesto te vuelve por dos vías distintas.
¿Qué factores hacen que ahorres más o menos?
No todas las ventanas de PVC ahorran lo mismo. Estos son los factores que marcan la diferencia en la factura:
- El vidrio: un doble acristalamiento con cámara de gas argón y capa bajo emisiva aísla mucho más que un doble cristal básico.
- El control solar: en Mallorca, un vidrio que filtra la radiación reduce drásticamente el gasto de aire acondicionado en verano.
- El número de cámaras del perfil: más cámaras de aire en el marco, mejor aislamiento.
- La instalación: una ventana excelente mal colocada pierde por las juntas. El sellado perimetral es clave.
- La orientación y el tamaño del hueco: los ventanales grandes a sur y poniente son los que más se benefician.
Por eso insistimos siempre en elegir el vidrio adecuado para cada hueco, y no el mismo para toda la casa. Tiene sentido invertir más en las ventanas que reciben sol directo y ajustar en las que dan a patios o zonas sombreadas.
¿Cómo se nota el ahorro más allá de la factura?
El ahorro económico es lo medible, pero el cambio se nota en confort desde el primer día. Adiós a las corrientes de aire frío junto a la ventana en invierno y al calor agobiante de las habitaciones a poniente en verano. La temperatura se mantiene estable y el aire acondicionado deja de funcionar a tope todo el día.
Y hay un extra que en una isla con tanta vida en la calle se agradece: el aislamiento acústico. Un doble acristalamiento bien montado corta buena parte del ruido de la calle, del tráfico y de la terraza de al lado. Si tu casa da a una zona con ambiente nocturno, el cambio de ventanas mejora directamente cómo duermes.
Cuándo NO esperes un ahorro espectacular
- Si tus ventanas actuales ya son de PVC o aluminio con rotura de puente térmico y doble acristalamiento en buen estado: la mejora será marginal.
- Si el problema real de tu vivienda es el aislamiento de fachada o cubierta: las ventanas ayudan, pero no compensan un edificio sin aislar.
- Si apenas usas calefacción ni aire acondicionado: el ahorro en climatización es proporcional a lo que gastas, y si gastas poco, recuperas poco.
Preguntas frecuentes sobre el ahorro al cambiar las ventanas
¿Cuánto se ahorra en la factura de la luz al cambiar las ventanas por PVC?
Al cambiar ventanas antiguas por unas de PVC con doble acristalamiento se ahorra de media entre un 25% y un 40% del gasto en climatización, que es la parte de la factura más sensible a las ventanas. En Mallorca, donde el aire acondicionado es el gran consumo del verano, ese porcentaje se traduce en una bajada clara de la factura eléctrica de los meses de calor.
¿Las ventanas de PVC ahorran más que las de aluminio?
El PVC aísla por sí mismo mejor que el aluminio, porque no conduce la temperatura. Un aluminio con buena rotura de puente térmico y doble acristalamiento se acerca mucho en prestaciones, pero a igualdad de gama el PVC parte con ventaja en aislamiento térmico. La diferencia real la marca el conjunto de marco, vidrio e instalación más que el material aislado.
¿Cuánto tiempo tardan en amortizarse unas ventanas de PVC?
Unas ventanas de PVC suelen amortizarse en 7 a 15 años solo con el ahorro de la factura, plazo que se reduce si aplicas las deducciones del IRPF y las subvenciones disponibles. Como las ventanas de PVC duran décadas sin apenas mantenimiento, el ahorro sigue acumulándose mucho después de haber recuperado la inversión.
¿Merece la pena cambiar solo algunas ventanas en lugar de todas?
Cambiar solo algunas ventanas tiene sentido si presupuestariamente no puedes con toda la casa de golpe. Lo lógico es empezar por las que más pierden: las grandes, las orientadas a sol directo y las que dan a calles ruidosas. Aun así, el mayor ahorro se consigue renovando el conjunto, porque una sola ventana vieja sigue siendo una fuga térmica.
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